¿Puede ser una ventaja ser o verse andrógino?

En un texto anterior había hablado de una experiencia en los baños,  ahora hablo otra vez, pero esta vez sucedió algo chusco.

Un día estando en un centro comercial, entre al baño de hombres como lo hago más comúnmente, porque casi nunca hay fila en los baños de hombres, pero en esta ocasión estaban llenos, entonces le pregunte a un señor que hacia el aseo: “¿están llenos?”, haciendo mi voz sonar más grave, y el me contestó: “sí”.  Entonces me salí y me fui al baño de mujeres, que estaba enfrente, entre y salude a la señora que hacia el aseo (con mi voz femenina): “Buenas tardes”, a lo que ella me respondió: “ya te andabas metiendo al baño de los hombres”. Y yo contestaste: “ah sí, me equivoqué”.

Nadie sospechó de mí, ni en el baño de hombres, ni en el baño de mujeres, en esta ocasión nadie me vio raro, puede ser una ventaja de ser andrógino, puedes entrar al baño que quieras, si uno está lleno puedes entrar al otro. Cuando entro al baño de los hombres, trato de no hablar mucho, porque a veces se me puede olvidar y hablar con mi voz considerada femenina, y eso me puede traer problemas. Generalmente, al entrar al baño de hombres, si no hablo, nunca tengo problemas, los hombres no suelen ser tan observadores. Donde generalmente surgen los problemas es en el baño de mujeres, donde casi siempre, por lo menos se me quedan viendo con extrañeza, así que procuro hablar, y al escuchar mi voz, generalmente, se convencen de que soy mujer y ya no me dicen nada.

Más delante escribiré una publicación con las ventajas que hay en ser una persona andrógina.

Anuncios