Discriminación laboral cuando eres andrógino

“La discriminación en el empleo hace referencia al trato diferente e injusto por parte del empleador con sus empleados. La discriminación en el empleo puede ocurrir antes de que uno consiga el trabajo, mientras que uno está trabajando, o al completar el trabajo. La ley federal estipula que es ilegal que un empleador discrimine o maltrate a un empleado ya sea por su raza, color, origen nacional, sexo, religión, edad o discapacidad”.

Cuando entras a un nuevo empleo, todo el  proceso de  adaptación, de socializar, así también como permanecer y ascender en el mismo, aunque puede ser complicado para todas las personas, se torna doblemente difícil  cuando se  tiene un cuerpo de apariencia andrógina (es decir, que no puede catalogarse 100% como de hombre o de mujer).  Aun cuando se tiene una carrera universitaria, existe el miedo al rechazo, que es un miedo muy real. Así, algunas personas de apariencia andrógina sufren desempleo o se ven en la necesidad de auto-emplearse.

Hablaré de mi experiencia en este tema y de cómo he vivido el proceso.

Siempre me ha resultado complejo encontrar trabajo y antes, cuando me llegaban a contratar, me ponían en un área donde no tuviera contacto directo con los clientes. Por ejemplo: En una ocasión estaban solicitando meseras en un restaurante donde trabajaba una hermana, ella habló con su  jefe para que  me dieran el puesto, pero en el momento de la entrevista, su jefe me miró con desdén y decidió mandarme a la cocina (donde no había vacantes) aun teniendo las habilidades y experiencia para el puesto de mesera. Poco después, contrató a otra persona para el puesto de mesera, y más tarde me enteré que el puesto no me lo dió porque creía que mi apariencia confundiría a los clientes que no sabrían si yo era hombre o mujer. 

¿Cómo es que he vivido el proceso? la adaptación, las críticas, y las inseguridades…

Este proceso fue dándose paulatinamente, siempre que iniciaba  en un nuevo empleo o proyecto, podía predecir todo el ritual de bienvenida. Las personas suelen ser muy predecibles, entonces me hacían las mismas preguntas, las mismas críticas, las mismas formas de intentar intimidarme, todo se repetía una y otra vez. Por ejemplo: “¿porque eres tan tímida?” “Me desesperas, ¿por qué no hablas?” ¿Por qué tienes los hombros tan anchos? ¿Haces ejercicio?” “¿Eres lesbiana?” “¿Por qué tienes barba?” “¿Eres hombre o mujer?”. Como se repetían las preguntas en cada nuevo trabajo al que entraba, ya tenía una buena respuesta a cada pregunta. A veces respondía con una pregunta, por ejemplo si me preguntaban: “¿Eres lesbiana?”, respondía: “¿Por qué la pregunta, tú lo eres?”. Poco a poco fue perdiendo fuerza toda esa repetición, ya no le daba importancia y hacia bromas al respecto, para que sus preguntas y críticas perdieran fuerza.

Puedo decir que, después de mucho trabajo personal y con mi propia autoestima,  actualmente me encuentro emocionalmente estable en mi actual empleo, en él estoy en contacto directo con los clientes.  Al inicio mis compañeros fueron típicos: trataban de intimidarme, me interrogaban por mi apariencia, etc., pero ahora confío en mí mismo. Ya no me preocupa lo que piensen los demás de mi apariencia. El entorno no ha cambiado, sigue siendo el mismo, quien ha cambiado de actitud soy yo. En este proceso me ha  apoyado y acompañado mi pareja, siempre creyendo y confiado en mí.

Este proceso de quererme a mí misma, me ha hecho madurar mucho, mirando hacia atrás puedo ver un gran avance. Actúo dependiendo de las circunstancias, sobre todo con los clientes,  por ejemplo: Cuando me hablan refiriéndose a mi persona como hombre actúo como se supone que “tiene” que actuar un hombre, haciendo mi voz más grave “de hombre” o refiriéndome a mí misma con pronombres masculinos. Por el contrario, si me identifican como mujer, actúo como “debería” actuar una chica, haciendo mi voz delgada o aguda.

Cabe mencionar que es fundamental saber cuáles son tus derechos laborales, y a dónde acudir en caso de acto de discriminación.

Toda persona que considere que ha sido víctima de un presunto acto, omisión, o práctica social discriminatoria puede acudir al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación  (CONAPRED). Incluso puedes poner tu denuncia en línea.

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2 comentarios en “Discriminación laboral cuando eres andrógino

  1. Nowaki

    La verdad que es muy incómodo al inició, pero como nos cuentas uno termina acostumbrado y le deja de inportar los prejuicios con que son (o)somos vistos, me encanta tu manera de compartir esta esperiencia con nosotr@s, de ante mano un abrazo y saludos

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