Video: Género, poder y sufrimiento.

La monja budista Damcho, explica desde el punto de vista del budismo las formas que la humanidad hace divisiones, entre estas divisiones esta el género (femenino, masculino), donde la sociedad impone lo que “debe ser“ un hombre y lo que “debe ser” una mujer.  Pone como ejemplo a las personas intersexuales, de cómo al momento de que nace un bebe intersexual se tienen que decidir sobre su género.

Ser esencial

Meta genealogía

“El ser esencial se encuentra mucho más allá del genero, se podría decir que es andrógino, (en el sentido de que une y supera las dos polaridades sin discriminación alguna) .”

“Si los padres viven serenamente su propia identidad sexual, si son capaces de aceptar los diversos grados de masculinidad y de feminidad presentes en cada uno de ellos, el niño superará su núcleo bisexual y se convertirá en un ser positivo de una identidad orgánica (macho o hembra) que tendrá acceso a su ser esencial andrógino (parte femenina y masculina ) cualquiera que sea su orientación sexual: será capaz de actuar desde sus lados femenino o masculino y aceptar las dos polaridades sexuales que hay en cada uno de nosotros, podrá entablar serenamente una relación con cualquier persona -al margen  de la identidad y preferencia sexual que está tenga- así como hacer frente al carácter mixto del mundo.”

Alejandro Jodorowshy.  Metagenialogía 

Una experiencia en la clínica

Resultado de imagen para rayos en orquidea

Por lo general en los hospitales siempre me he sentido incomodx. La última vez  tuve que hacerme una toma radiográfica.

Enseguida describo lo que sucedió:

Doctor: Buen Día, Adelante

Yo: Buen Día! Aquí está mi cartilla

Doctor: Ok. Te vas a quitar toda la ropa solo te dejas los bóxer (diciendo de una forma muy rápida)

Yo: Muy bien.

Doctor: ¿Tú eres  Mariana?

Yo: Sí

Pasaron como 30 segundos (el doctor procesando mi respuesta)

Doctor: ¿Eres Mujer?

Yo: sí, soy mujer.

En seguida entre al vestidor,  me desvestí, me coloque la bata. Salí.

Después el Dr. me indico las posiciones para las tomas.

 Muy rápido me tomo las imágenes. En unos minutos estaban listas.

Por lo general las clínicas del Seguro social tienen mala reputación, y el trato de los doctores a las personas que lucimos “diferentes” suele ser peor que las personas comunes. Sin embargo en esta clínica desde que estoy inscritx, solo he recibido buenas atenciones, buen trato, y eso me da muchas esperanzas,  ya que no todo  puede  ser igual hay unas excepciones  como estas.

Con el hecho de que estoy asimilando y aceptando “mis diferencias corporales” me puedo relajar más y eso hace todo más fácil, con los doctores, en el trabajo y mi vida cotidiana en general.

Entiendo que muchas veces las personas tienen curiosidad por lo que suele ser o  verse diferente, y muchas veces no son mal intencionadas las preguntas e interpretaciones.

Me gustaría que algún día hubiera una atención adecuada, para nosotros, que vivimos con cuerpos  intersex, que hubiera equipo especial, pero sobre todo el trato fuera  el adecuado, sueño que ese día llegue, y que ya no haya más malos tratos, y violaciones a nuestros derechos,  una atención con calidad y calidez humana.

También Soy Humano

yo-tambien-soy-humano

Por MarIs 

Es difícil y además abrumador recordar todas las situaciones o experiencias de discriminación.

Haber nacido intersexual y además con apariencia andrógina me ha generado discriminación y abusos  a lo largo de toda mi vida, empezando por mi familia.

Nací y crecí en una comunidad alejada, no había hospitales cerca, así que nací  en casa, y por tal motivo, en un principio pase desapercibidx, hasta que llegó la pubertad. Me empezó a salir más vello corporal de lo considerado “normal” para una mujer, también me salió mucha barba, no me crecieron los senos ni caderas y se ensanchó mi espalda. Todo esto debido a que mis niveles de testosterona son naturalmente altos. Así que desde ahí empezaron las críticas por parte de mis hermanos, y madre. Pase por abuso, emocional, sexual y corporal. Por ejemplo me decían cosas como: eres un error, pareces hombre, ningún hombre te va a querer, y constantemente criticaban mi comportamiento, el cual, según ellos, era masculino, también recibía golpes.

En las escuelas: Desde la primaria hasta la universidad, sufrí discriminación de parte de algunos profesores y, por supuesto, de compañeros, me discriminaban por sus prejuicios acerca de mi apariencia andrógina. Desde la secundaria me volví retraída y llena de temor. En una ocasión llevaba falda y no depile bien mis piernas, algunos compañeros lo notaron y empezaron a hablarlo con toda la escuela, me empezaron a hacer bullying, hacían comentarios hirientes y me miraban como si fuera un fenómeno. En la universidad me causaba pánico exponer, no quería tener la atención de los demás.  Muchas veces me quise rendir, dejar la universidad  porque ya no podía más.

Parejas: Tuve  parejas hombres, y me hacían comentarios como: pareces hombre, tienes poco pecho, ¿por qué te sale barba? Salí también con mujeres, y se incomodaban porque mi apariencia no era muy femenina. De  cualquier forma, si mi  pareja  fuera hombre o mujer, existía rechazo por parte de ambos.

Trabajo: En las entrevistas de trabajo, algunas veces, me cuestionan más acerca de mi apariencia, identidad de género y orientación sexual que de mis habilidades para el empleo. Cuando conseguía algún empleo, me ponían en un área en la cual no tuviera contacto directo con las personas, en la que no fuera visible, porque pensaban que la gente se iba incomodar, al no saber si yo era hombre o mujer. Actualmente  recibo constantes agresiones por parte de los compañeros de trabajo, preguntando siempre cosas que no le preguntarían a una persona con apariencia típica, siempre tratando de intimidarme.

Doctores: Generalmente, las citas con los médicos, terminan siendo incomodas, porque preguntan y me dicen cosas que no tienen nada que ver con el motivo de la consulta. Preguntas como: ¿Cuándo te vas a decidir? (refiriéndose a mi género), y muchas veces preguntan mis preferencias sexuales. También proponen tratamientos hormonales no solicitados, para modificar mi apariencia a una más femenina, y me recomiendan ir con endocrinólogos. Incluso en una ocasión me propusieron posar desnuda ante un grupo de estudiantes de medicina.

Tramites administrativos: Al ver mis documentos de identificación, es común que muestren una cara de confusión (en el mejor de los casos), porque mi  apariencia no concuerda con la idea que tienen del género que establecen mis documentos. En este sentido, he pasado por agresiones al hacer trámites en las dependencias de gobierno, en una ocasión, al ir a realizar los trámites para el pasaporte, una señora que me atendió de muy mala gana, me preguntó que si era mujer porqué tenía barba. A veces dan por hecho que soy lesbiana o trans*, y aún hay mucha homofobia y transfobia en México.

Cuando decido emprender algo, siempre está presente el miedo, debido a todo el estigma y discriminación que hacen realmente difícil y cansado el día a día. Como ejemplo tan solo ir a un baño público se convierte en algo complicado, siempre que entro al baño de mujeres recibo miradas lascivas, e incluso agresiones verbales, y, aunque es más sencillo entrar al baño de hombres, siempre está presente el miedo a que alguien se dé cuenta que no soy un hombre y me agredan físicamente.

Por todos estos motivos, durante la mayor parte de mi vida, fui una persona muy depresiva y solitaria, y muchas veces llegue a pensar en el suicidio como la única “solución” a mis problemas. Hasta que un día, investigando encontré la página De Brújula Intersexual, todas las historias e información ahí compartidas, me ayudaron mucho y me di cuenta que no estaba sola. También pude cambiar el punto de vista sobre mi cuerpo. Entendí que el problema no era mi apariencia, si no lo prejuicios de la sociedad en general hacia todo lo que no se adapte al género binario.

Hice nuevos amigos que también son intersexuales, y conocí a mi pareja que también es intersexual, mi vida dio un cambio total, ahora me respeto más a mí misma, y se cómo lidiar con las críticas ajenas.

¿Puede ser una ventaja ser o verse andrógino?

En un texto anterior había hablado de una experiencia en los baños,  ahora hablo otra vez, pero esta vez sucedió algo chusco.

Un día estando en un centro comercial, entre al baño de hombres como lo hago más comúnmente, porque casi nunca hay fila en los baños de hombres, pero en esta ocasión estaban llenos, entonces le pregunte a un señor que hacia el aseo: “¿están llenos?”, haciendo mi voz sonar más grave, y el me contestó: “sí”.  Entonces me salí y me fui al baño de mujeres, que estaba enfrente, entre y salude a la señora que hacia el aseo (con mi voz femenina): “Buenas tardes”, a lo que ella me respondió: “ya te andabas metiendo al baño de los hombres”. Y yo contestaste: “ah sí, me equivoqué”.

Nadie sospechó de mí, ni en el baño de hombres, ni en el baño de mujeres, en esta ocasión nadie me vio raro, puede ser una ventaja de ser andrógino, puedes entrar al baño que quieras, si uno está lleno puedes entrar al otro. Cuando entro al baño de los hombres, trato de no hablar mucho, porque a veces se me puede olvidar y hablar con mi voz considerada femenina, y eso me puede traer problemas. Generalmente, al entrar al baño de hombres, si no hablo, nunca tengo problemas, los hombres no suelen ser tan observadores. Donde generalmente surgen los problemas es en el baño de mujeres, donde casi siempre, por lo menos se me quedan viendo con extrañeza, así que procuro hablar, y al escuchar mi voz, generalmente, se convencen de que soy mujer y ya no me dicen nada.

Más delante escribiré una publicación con las ventajas que hay en ser una persona andrógina.

Agresión en el transporte.

autobus

En una ocasión después de una entrevista de trabajo, estaba esperando el camión de colaboradores de la empresa, mientras esperaba, hablaba por teléfono con una hermana, cuando llego el camión, me forme en la fila de las mujeres (porque hacían dos filas, una de hombres y otra de mujeres), fui la última de la fila, entonces cuando intento subir, la persona encargada del transporte me dice: “¡hey fórmate!”, yo le conteste: “soy mujer”.

La reacción que tuvo fue de sorpresa y fuera de sí, y con una risa nerviosa, me dijo: “ay bueno, ¡súbete!” Cuando iba subiendo un “hombre” que estaba al inicio de la fila me dijo: “¡no! ¡no!” y mete su mano, y con su mano me empuja hacia atrás, también dijo algo así como “no antes que yo”,  no recuerdo bien que otras palabras dijo ya que yo estaba hablando por teléfono.

En ese momento me dijo mi hermana “¿qué pasa?” Y le explique lo que había sucedido. Y estaba indignada y enojada al igual que yo.

Después cuando obtuve empleo en otra empresa, sucedía algo parecido, y en una ocasión me abuchearon por subirme antes que las “mujeres” (y eso que llevaba falda), creyeron tal vez que era hombre. Después de un tiempo estas situaciones ya se iban aligerando. En ocasiones hablaba  con alguien que estuviera al lado para que escucharan mi voz de mujer, para que supieran que era “mujer”, y así no me dijeran algo y o agredieran.

En una ocasión un chico me cedió su asiento y su compañero puso una cara de confusión, y le dijo: “¿qué haces?” Y él le contestó: “es una chica”.

Como algo tan simple, subir a un camión, se puede convertir en momentos desagradables, tenía todos los días un poco de miedo a que se presentaran este tipo se situaciones. Después de un tiempo en esa empresa, y en otras, cambiaron esto de hacer dos filas, ahora subir al camión era conforme como  iban llegando, para mí fue un alivio, ya que no podía caber ni en la fila de “mujeres” (porque creían que era hombre, o la mayoría me leía así), ni en la fila de “hombres” ya que me verían raro porque  que  llevaba falda, y además muchos si me leían como mujer y sabían que ese era mi genero asignado.

Tal vez es una de las agresiones físicas más fuertes que he pasado. Por la homofobia, por ignorancia. Y como siempre no me defendí, por miedo, para no ser golpeada, para no llegar a algo más grande.

La Magia del encuentro

noche

 

Por MarIS

Un pensamiento que escribí para mi pareja, que también es intersex.

“Encuentros que parecieran imposibles, accidentes, coincidencias, detalles que nos fascinan” Alejandro Jodorowsky

El universo conspiro a nuestro encuentro, el escenario era perfecto; a la orilla del mar, dos almas se encontraban, sin saber que era lo que se esperaba, respirando la misma brisa, y tomadxs de la mano, que sorpresa, y nos fascinaba. Todo era magia, el pasado no existía, ni el futuro, el ahora, el mágico encuentro.

Tu piel blanca y suave, si, eras real, ahí estabas, valiente, espontanea. Tu voz que tantas noches escuche calmando mis ansias, si ahí estabas, dando todo sin esperar nada.

Noche mágica de grande luna y grandes olas y vino tinto en la garganta.

Agresiones en los baños

bano-intersex

Hoy fui a un baño público y entré al baño de mujeres, delante de mi iban dos “mujeres” (así entre comillas, porque no me consta que lo fueran).

Al entrar una de ellas se me quedó viendo fijamente y dijo con tono retador:

“¡A dónde vas  a Cagar!”

Me imagino que pensaron que era un hombre en el baño de mujeres, o también puede ser que simplemente se sintieran confundidas respecto a mi género, pero eso no les da derecho a decirme nada.

Ya estoy harta de los comentarios que me hacen cada vez que entro al baño de mujeres. Se me hacen ridículas estas situaciones, y lo peor es que son algo cotidiano. A veces simplemente lo dejo pasar, pero otras veces no estoy de humor para aguantar tanta estupidez.

¿Por qué siempre tienen que estar cuestionando? yo nunca me meto con nadie.

Esta clase de comentarios me parecen agresiones, y sí yo respondiera con la misma actitud, cuestionando su género, seguramente me responderían aun con más agresión. Muchas personas  creen que tienen el derecho de cuestionar el género de los demás. Y dan por hecho que no te vas a defender, si no, por el contrario, no lo harían.

Cisgénero, ¿Quién te da derecho a cuestionarme?

ya

Estando en mi trabajo, en el área  de recepción de un hotel, un automóvil estaba obstruyendo la entrada al estacionamiento. Eran dos personas adultas en el auto. Les dije  muy amablemente que no se podían  estacionar en la entrada. El señor que conducía el auto me dijo que él iba estar ahí, y que se movería de ser necesario.  Así que accedí a que se quedara estacionado.

Después de un rato, me asomé para ver  si seguían ahí. Entonces el señor me llamó  haciendo una  señal con la mano para que acercara, al acercarme, empezó  a hacerme  preguntas:

Señor: ¿Cómo te llamas?

Yo: Mariana.

Señor: Yo soy Francisco.

Yo: Mucho gusto.

Señor: Que raro tu nombre.

Yo: De hecho mi nombre es muy común.

Señor: Sí, es un nombre común. Pero porqué no te pusieron Guadalupe, Patricio, Mario, etc. [En México el nombre de Guadalupe se utiliza tanto para hombres como para mujeres.

A lo que no supe como contestar, y simplemente cambie la plática, además esa respuesta no la esperaba.

Obviamente el señor daba por hecho que yo era hombre, y por eso cuestionaba mi nombre de mujer.

Me sentí incomoda pero no demostré inseguridad, como lo hacía antes en este tipo de situaciones, en las cuales sentía vergüenza, ansiedad y miedo, y no era algo que pudiera que ocultar.

Esta clase de experiencias hacen que me pregunte ¿Porqué las personas se toman el derecho de cuestionar mi género?  Si yo le hubiera cuestionado su género, y le hubiera preguntado: ¿Porqué no se llama usted María o Francisca?, Seguramente se hubiera ofendido y posiblemente su agresión hubiera sido mayor, porque al cuestionarme ya me estaba agrediendo.

Extranjerx en mi planeta.

¿Por qué me niegan el derecho a existir?

Alzó la voz por aquellos, por los que están,  por los que vienen.

No hay lugar para nosotros, sus mundos son ajenos. Extranjeros en nuestro propio planeta. Desterrados, violentados, negados. Nos niegan el derecho a existir, mi organismo quiere más que sobrevivir.

¿Y es que es mucho pedir?  Solo deseo fluir como fluye el agua en los ríos.  Concentrarme en mis poderes.

Sociedades. Si criticas mi cuerpo, literalmente me dices que no debo existir. ¿Quién te da el derecho a opinar y decidir sobre mí? Tortura pura, hasta la locura y perder la identidad.   ¿Con quién me identifico si me niegas? Existo, sin embargo no existo. Hasta dudar de mí. Negarme, violentarme, asfixiarme, hasta que me duelan los pulmones.

Tus carencias y debilidades las enfocas en mí. No puedes escucharme, no entiendes mis gritos pidiendo amor. No hablamos el mismo idioma. Tu mundo me es ajeno. Yo estoy aislado, me mantienes aislado, soy uno entres miles. No quieres saber que existo, te niegas a saber la verdad porque te incomoda. Lo que te impusieron lo aceptas, lo prácticas y luego lo impones. Le temes a lo desconocido. Te gusta la mentira, no quieres la verdad porque duele.

Existimos. Si!  Existimos. Quieres callar  mi cuerpo,   él se refuta a callar.

Llevo el peso en la espalda, me duele. Dolor, mucho dolor. Hay desconfianza, que carcome mis huesos.

“Eres sobreviviente”  me dijeron muchas veces.

Busque, busque hasta encontrar respuestas. Llega la mitad de la vida, y solo tienes dos opciones: Te hundes o sales flote. Esta estancia es muy corta. Muchas veces lo olvidamos. No hay mucho tiempo. Empieza  a construir desde cero. Ese amor  que no se te dio cuando lo necesitabas, constrúyelo ahora,  ser tu figura paterna y materna, darte ese amor.

Nadie te puede sanar. Solo existen guías. Tú eliges. Busca, busca dentro de ti y también fuera.

Existes, eres real. No eres una idea de nadie. Mírate, pero sobretodo siéntete, no eres quien te dijeron que eras.  Eres hermosx, eres universo. Existe la magia en ti, cree en ti, crea, no dudes, ama cada día, hora, minuto segundo.